miércoles, 28 de abril de 2010

Risa. B.-

En la palestra de desconocidos
buscó a su lado el calor
y simulando mojarle el oído
le besó el cuello y le dijo.

Me gustas tanto
quisiera aprenderme tu nombre
me gustas tanto que
no sé por donde voy.

Me le acerqué suspicaz
y le tendí un anzuelo
vamos a fumar un porro ahí.

Me gusta verte reír
me gusta tanto tu coqueteo.
Me gusta verte reír
me gusta tanto tu coqueteo.

Tengo una idea, no me hables de tí
y mucho menos de tu pasado
algo en tus labios color carmín
sugiere que vayamos al grano.

No hay comentarios: